Rio Guadalquivir

En
este conjunto panorámico de la ciudad, donde el clima se conjura
con el ambiente y la luz, predomina el prestigio del Guadalquivir - el
río grande de los árabes - , del que se ha dicho que es
un río expresamente hecho para Sevilla, y que constituye la vía
fluvial más importante de España por el volumen del tráfico
mercantil. Tal circunstancia hidrográfica ha otorgado a la capital
andaluza la consideración de puerto de primera clase en la vertiente
atlántica.
El
legendario río Guadalquivir que cruza Andalucía y va a desembocar
al Océano Atlántico, crea con sus esteros un río
lleno de tierras pantanosas que sirven de santuario para las aves procedentes
de toda Europa.
Llamado Betas por los romanos y Uadi-Kevir (río grande) por los
árabes, el río Guadalquivir nace en la sierra de Cazorla,
en la provincia de Jaén, y tras avanzar al suroeste y alimentar
las históricas ciudades de Córdoba y Sevilla, desemboca
en el golfo de Cádiz, a un costado de Sanlúcar de Barrameda
en el rincón surocidental de la península, con unos 800
afluentes de nombres como, Gualdalbullón, Guadiana, Guadito y Guadajoz,
y una cuenca de 57.390 Km. cuadrados, el Guadalquivir tiene 657 Km., y
es el 2º río de España, después del Ebro. Él
espacio navegable del Guadalquivir va del golfo de Cádiz a Sevilla,
a unos 87 Km. al norte, ciudad que alojó desde 1.503, la Casa de
Contratación que controlaba el comercio con las colonias americanas.
El
río desciende de Sevilla a las amplias llanuras andaluzas, justo
en la zona donde se convergen las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz,
allí disminuye de velocidad al verse apaciguado en el valle por
los vastos terregales a los que cubre temporalmente o permanentemente
y sobre los que sedimenta el rico limo que ha arrastrado en su recorrido,
así da origen a la región de Las Marismas, cuya extensión
es de 1.160 Km. cuadrados, y constituye un hábitat privilegiado
para la fauna intercontinental y a la que se considera, en su género,
la más importante de Europa.
Los
días de sol y atardeceres de primavera son momentos idóneos
para pasear por el río Guadalquivir a su paso por la ciudad de
Sevilla. Su caudal irregular de violentas crecidas, sensible a las mareas,
y los bajos arenosos de su complejo cauce han marcado significativamente
la historia de toda la ciudad.
En tiempos del Imperio Romano, este río comienza a adquirir importancia
como medio de transporte marítimo, al ser navegable desde el Océano
Atlántico hasta el interior de la región de Andalucía,
en concreto hasta el puerto de Sevilla. Más tarde los musulmanes
asentados en la zona quedaron deslumbrados por su grandiosidad; le dieron
el nombre que actualmente conserva, Guadalquivir, y siguieron usándolo
como una vía comercial de primer orden.
En el siglo XVII el puerto perdió una buena parte de su importancia
y esplendor, pero su influencia en los paisajes, pueblos y tradiciones
perdura hasta nuestros días.
En la actualidad, es posible navegar por el río en diversas embarcaciones
que nos llevan desde el centro de la ciudad hasta su desembocadura junto
a la maravillosa reserva natural de Doñana, así como realizar
trayectos más cortos a lo largo de Sevilla, que permiten admirar
sus diversos monumentos desde una perspectiva distinta.

Paseo
de Juan Carlos I
Este
nuevo espacio surge de la desaparición de las vías de ferrocarril
cuyo punto de origen era la estación de Plaza de Armas. Se pretende
recuperar una zona que ha permanecido perdida durante décadas,
a fin de convertir el río en la nueva calle ancha de Sevilla. Actualmente
se encuentran en él ubicados numerosos bares de copas donde disfrutar
de un buen ambiente y un clima ideal para las noches de verano.
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